Donde hay nada, hay todo

Precio de oferta: US$ 600,00 Precio original: US$ 800,00

Acrílico sobre tela,

60 x 80 cm

Descubre el encanto surrealista de este cuadro que combina lo tradicional con lo futurista en una espectacular obra de arte vibrante.

  • Diseño único que combina arte futurista y rural.

  • Colores vibrantes que capturan la atención y despiertan la imaginación.

  • Materiales de alta calidad que garantizan durabilidad y resistencia.

Con esta obra de arte, transforma cualquier espacio en un rincón lleno de imaginación y aventura. Perfecto para inspirar sueños y creatividad.

En esta escena de contraste abrumador y ternura cruda, un niño con capa improvisada y pantuflas de felpa, enfrenta lo imposible: un toro robótico, enorme, oxidado y azul, salido de un sueño mecánico. El rancho que lo cobija, la ropa colgada al viento, el terreno irregular y esa mezcla de abandono y color son el telón de fondo de una historia que se repite en muchos rincones del mundo, aunque pocas veces se pinta.

No hay juguetes, no hay lujos. Pero hay un universo. Un niño, su imaginación, y una voluntad invencible de transformar la chatarra en épica. En su mundo, el monstruo no ataca: acompaña. Y donde los adultos solo ven carencia, él construye vínculo, sentido, y hasta belleza.

Esta obra es un homenaje a quienes hacen magia con lo que no tienen. A los héroes de los márgenes. A los que le ponen capa a la pobreza y le dan nombre a lo innombrable.

Acrílico sobre tela,

60 x 80 cm

Descubre el encanto surrealista de este cuadro que combina lo tradicional con lo futurista en una espectacular obra de arte vibrante.

  • Diseño único que combina arte futurista y rural.

  • Colores vibrantes que capturan la atención y despiertan la imaginación.

  • Materiales de alta calidad que garantizan durabilidad y resistencia.

Con esta obra de arte, transforma cualquier espacio en un rincón lleno de imaginación y aventura. Perfecto para inspirar sueños y creatividad.

En esta escena de contraste abrumador y ternura cruda, un niño con capa improvisada y pantuflas de felpa, enfrenta lo imposible: un toro robótico, enorme, oxidado y azul, salido de un sueño mecánico. El rancho que lo cobija, la ropa colgada al viento, el terreno irregular y esa mezcla de abandono y color son el telón de fondo de una historia que se repite en muchos rincones del mundo, aunque pocas veces se pinta.

No hay juguetes, no hay lujos. Pero hay un universo. Un niño, su imaginación, y una voluntad invencible de transformar la chatarra en épica. En su mundo, el monstruo no ataca: acompaña. Y donde los adultos solo ven carencia, él construye vínculo, sentido, y hasta belleza.

Esta obra es un homenaje a quienes hacen magia con lo que no tienen. A los héroes de los márgenes. A los que le ponen capa a la pobreza y le dan nombre a lo innombrable.